Ecoturista, el tío Venancio fue el primero - Blog Origorooms

Ecoturista de antaño. El tío Venancio madrugaba todos los días para echarle un ojo al rebaño, ordeñar las vacas y regar el huerto antes de que el calor apretase, aprovechaba el agua del pilón donde bebían los animales para el huerto, había que reciclar.

La tía Lola era la que se encargaba de recoger los tomates, los pimientos y las judías. Una parte la guardaba para casa y otra para vender a tiendas y en el mercado semanal del pueblo.  Cuando había excedente de leche hacía queso, manteca y tarta de fruta que después se servía en el desayuno cuando había huéspedes. A última hora de la tarde recogía cortezas de los árboles viejos.

  • ¿Dónde os dije que se guardaban los huesos de las aceitunas? En el saco blanco. Así después los aprovechamos para “la lumbre” durante el invierno –
Ecoturista granja

Estos fueron nuestros orígenes y a estos estamos regresando. El turismo o las formas de hacer turismo han evolucionado de la misma manera que lo ha hecho la sociedad. Poco a poco nos hemos dado cuenta de que el cuento de la gallinita de los huevos de oro es cierto y que si agotamos los recursos, estos se terminan y no podremos seguir disfrutándolos.

Hemos tardado hasta llegar a este momento pero parece que poco a poco aprendemos a cuidar y sobre todo a valorar lo que tenemos. Vivimos en un país rico: naturaleza, historia, cultura, tradición, costumbre y gastronomía, somos especialistas en todo y cuando queremos sabemos hacerlo muy bien.

El turismo de playa y sangría está dando paso a un turista mucho más formado que busca conocer, aprender, compartir y convivir. Un turista, ecoturista que busca los orígenes para vivirlos. Ya no viene a comer paella y a ver una fiesta taurina. El turista viene a conocer nuestra historia, nuestra naturaleza, nuestra gastronomía y exige alojamientos de calidad en hoteles cada vez más sostenibles.

Ecoturista montaña

Pero… ¿qué es un ecoturista?

Son los viajeros interesados en la sostenibilidad social, económica y medioambiental, que buscan experiencias locales auténticas manteniendo una interacción respetuosa y recíproca con la comunidad. Estos turistas tratan de minimizar la huella de carbono de sus viajes, planificando su viaje teniendo en cuenta el enorme problema del cambio climático. Se alojan en establecimientos ecológicos y fomentan conductas sanas consigo mismo y con el espacio o entorno en el que se mueven.

Fomentan un turismo responsable y de bajo impacto ambiental. Conviven en la naturaleza y se abastecen de lo que la naturaleza da, tratando de devolvérselo con el mismo cuidado con el que ella lo ha generado.

Quién le iba a decir al tío Venancio y a la tía Lola que ellos serían los precursores de otra forma de viajar. ¿Te apuntas al ecoturismo?

¡Reserva en Origorooms y sé un ecoturista más!

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